Hola, ¿Qué tal?
Bienvenida a este mini espacio en el que te voy a contar historias de familias como la tuya. Juntas vamos a mirar qué está pasando y qué podemos hacer para solucionarlo.
Y ya sabes… cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Jejeje.
Hoy te cuento la historia de una madre que me preguntó:
“Sandra, ¿qué hago para que lavarse los dientes no sea una batalla campal?”
La Historia
Le pedí a esta madre que me contara cuál era exactamente la situación.
Y me dijo:
“Pues es que cuando tenemos que ir al baño a lavar los dientes es imposible. Pelea tras pelea. El otro día le dejé llorando un montón de rato porque no podía salirse con la suya. Ya lo habíamos acordado antes y, bueno, pues veinte minutos después se los lavó y a la cama.”
Así que vamos a mirar un poco qué estaba pasando.
🔎 ¿Por qué lavarse los dientes se había convertido en una batalla?
Le pregunté cómo era la rutina de la noche para entender un poco más la situación.
Me contó que después de cenar le dejaban ver un capítulo de La Patrulla Canina, luego tocaban los dientes y después, a la cama.
Hasta aquí, todo bastante normal.
Pero había un pequeño detalle.
La mayoría de los días se quedaba medio dormido en el sofá viendo el capítulo.
Y después de ese momento de relax, cuando ya estaba medio dormido, tocaba levantarse, ir al baño y lavarse los dientes.
Igual tú ya estás viendo la solución, igual que hizo esta madre según me lo iba contando.
A veces, simplemente poniendo palabras a lo que pasa, encontramos mágicamente la solución.
Y le dije:
“¿Y por qué no cambiáis el orden de las tareas?”
Nada más cenar se lava los dientes y, además, probablemente lo hará rápido porque quiere ir a ver la tele. Tiene un aliciente para lavárselos y, después, de la tele directamente a la cama.
Además, si ya está medio dormido cuando termina el capítulo, será mucho más fácil llevarle directamente a la cama que intentar que vuelva a ponerse en marcha para lavarse los dientes.
💡 El descubrimiento
Según iba contándoselo, ella misma lo vio claro.
Al día siguiente de nuestra sesión me escribió un WhatsApp:
“Sandra, Sandrita, se ha obrado el milagro. Hemos cambiado el orden y se ha lavado los dientes sin problema antes de ver la Patrulla. Quizá solo sea cosa de un día, pero ya es un logro. ¡Gracias!”
Siempre digo en mis sesiones que esto no es magia pero…
al final va a ser que sí que es magia. 😂
¿Cómo puedes aplicarlo en tu casa?
Antes de fijarte en cómo decir las cosas, qué límite poner, qué consecuencia utilizar, etc., busca si puedes cambiar el orden de algunas tareas.
Preparar la ropa del día siguiente por la noche.
Preparar las mochilas antes.
Igual la ducha tiene que ser por la mañana en vez de por la tarde.
Mira otro ejemplo: una madre dejó de tener unos jaleos inmensos con su hija por la ducha simplemente cambiando la toalla de rizo normal por una de microfibra.
A lo que voy es a que mires un poco más allá.
A veces vamos tanto con el piloto automático del día a día que ni nos paramos a cuestionar si podemos hacerlo de otra manera.
Y no me digas:
“Sandra, es que en mi caso no hay otra manera.”
Porque lo siento, pero muchas veces sí la hay. Solo tienes que pararte un momento y pensar un poco más.
No siempre vamos a encontrar la solución a la primera, pero empezar a mirar la situación desde otro lugar ya puede abrirnos posibilidades que antes no veíamos.
Por cierto, sabes que tienes dentro de la app unas plantillas de tablas de rutinas y de “qué toca ahora” o “qué toca hoy” que puedes utilizar para organizar los días.
Y con esto…
¡caso cerrado!
Una madre más con un recurso fácil de aplicar. 😊
🎧 ¿Quieres escuchar esta historia?
He convertido este caso en un pequeño audioblog para que puedas escucharlo cuando te apetezca.
Lo encontrarás dentro de la app de Edúcame en Positivo, junto con otros contenidos para acompañarte en el día a día.
Así puedes escuchar estas historias mientras paseas, cocinas, vas en el coche o haces cualquier otra cosa.
☂️ ¿Y si necesitas que alguien mire tu caso contigo?
A veces encontramos la solución cambiando una pequeña cosa de la rutina.
Y otras veces llevamos tanto tiempo dentro de una situación que nos cuesta muchísimo verla desde fuera.
Si tienes una situación familiar que se repite una y otra vez y no sabes muy bien por dónde cogerla, en mi acompañamiento Mary Poppins podemos mirar juntas qué está pasando en vuestra familia y buscar alternativas que tengan sentido para vosotros.
